La construcción ocupa uno de los sectores más demandados y de mayor peso de cualquier sociedad. Y es también uno de los sectores que más energía consumen y que, por ende, más afectan al medio ambiente. Tanto es así que la edificación consume un 40% del CO2, un 20% de agua, un 30% de materias primas y alrededor de un 30% de la generación de residuos. Como se puede ver, son cifras alarmantes a las que deberíamos prestar atención a la hora de llevar a cabo reformas integrales.

Nuestra actividad en materia de construcción afecta irreversiblemente a la atmósfera y es por ello por lo que debemos tomar medidas cautelares que aboguen por la sostenibilidad.

Al poner en marcha reformas integrales necesitamos energía, materia prima y agua y todo ello tiene un impacto notable para el medio ambiente. Sin embargo, un cambio en nuestro modo de realizar reformas integrales, en nuestra forma de diseñar y construir tendrá como consecuencia una mejora de la sostenibilidad y un menor efecto contaminante para el medio ambiente.

Sería conveniente pues a la hora de realizar reformas integrales pensar en el medio ambiente, así como contribuir a su mejora con una construcción sostenible. En la sostenibilidad está la mejora.

El cambio está en la sostenibilidad. En la sostenibilidad está la mejora.

Pero, ¿cómo podemos conseguir construcciones sostenibles?

Para responder a la cuestión de cómo podemos conseguir construcciones sostenibles, hemos de pensar primero en los principios por los que se rige la construcción sostenible. Por tanto, vamos primero a detallar cuáles son esos principios:

  1. Adaptación al entorno y respeto hacia él.
  2. Ahorro de recursos.
  3. Ahorro de energía.

Para hacer reformas integrales que cumplan con el primer principio, hemos de conocer antes de nada el entorno (clima, etc.),  para luego poder adaptarnos a él. Conocer las necesidades también nos ayudará a ser más respetuosos con el medio que nos rodea.

Para ahorrar en recursos a la hora de hacer reformas integrales deberemos utilizar un material de bajo impacto para el medio ambiente. Se consideran materiales sostenibles para reformas integrales aquellos que son naturales, que han sido extraídos de la naturaleza. Entre los materiales más empleados en construcción está la madera.

Para el ahorro de energía al llevar a cabo reformas integrales se ha de hablar de arquitectura bioclimática. La arquitectura bioclimática viene a ser aquella que combine la adaptación con el medio ambiente, así como el uso de aquellos recursos naturales disponibles como el sol, la lluvia, etc.

De esta forma, se reduce el impacto medioambiental y se produce un mayor ahorro económico.

En resumen, para hacer reformas integrales basadas en la construcción sostenible, hemos de ser más respetuosos con el entorno, hemos de hacer uso de materiales naturales y hemos de apostar por una arquitectura bioclimática.

 

Y tú, ¿piensas en la construcción sostenible para tus reformas integrales?